Desde el inhóspito atardecer
Pálido a la luz, que congela al contacto
Con partes dispersas entre mundos;
Que contemplan el alba; como nunca jamás verla.
Desbocante de nuestros corazones,
Qué, amar, y ser
amado, amar a vivir,
Al morir, al saber que ni el inframundo nos separara.
Atardecer ardiente que desboca en mí, latir y latir;
Palpitante y en silencio; correr al tiempo; correr de la
lluvia;
Correr a tus brazos.
