el sol cae, disperso sobre aguas turbias;
Que se extiende desde mis venas hasta,
Donde mis ojos dejan de ver, y veo las hojas del tiempo;
Caer lentamente sobre mi pecho; que aun tiembla a mis
latidos.
El sol cae, derrotado ante la batalla eterna con la noche;
Que se han puesto de acuerdo para volverme loco,
Haciendo que mis días se extienda por la oscuridad, a lo
lejos,
Paso a paso, me acerco a las fauces de donde
Se escucha el canto frio, lento y relajante del silencio.
