Hoy preparo mi funeral, quiero un ataúd de caoba, incienso
en las esquinas del salón, que al caminar se perciba el sabor a muerte, que se
sirva café 10 para las 3 como usualmente lo tomo.
Que entre gritos y farsas, y unos cuantos pésames hipócritas
recuerden algo de mí, no quiero caras
tristes, que asistan un par de enemigos para que sazonen el cóctel de
farsantes, quiero escuchar a Caifanes en el velorio, y antes de quedar seis
pies bajo tierra mi maravilloso apoyo será la puerta a la eternidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario